Durante décadas, Menorca ha vivido a la sombra de sus hermanas más famosas: el tamaño de Mallorca y la reputación de Ibiza. Eso ha sido una suerte para Menorca. La isla se ha mantenido tranquila, tradicional y protegida, y precisamente por eso un número cada vez mayor de compradores de segundas residencias bien informados la eligen frente al resto del archipiélago.
En este artículo se explican las razones por las que Menorca es una opción ideal como destino para una segunda residencia, más allá de su evidente belleza.

