Una vez que seas propietario del inmueble, los gastos anuales recurrentes incluyen:
IBI (impuesto sobre bienes inmuebles)
El equivalente español al impuesto municipal. Suele oscilar entre el 0,4 % y el 1,1 % del valor catastral (que suele ser entre el 50 % y el 70 % del valor de mercado). Para una vivienda de 500 000 €, el importe anual oscila entre 600 € y 1 500 €.
Recogida de basura
Entre 100 y 300 euros al año, dependiendo del municipio.
Gastos de comunidad
Si la vivienda forma parte de una urbanización con zonas comunes (piscina, jardines, ascensores), se aplican cuotas mensuales de comunidad. El rango varía considerablemente: entre 50 y 500 € al mes en el caso de las urbanizaciones residenciales, y mucho más en el de los complejos de lujo con servicio de conserjería.
Servicios públicos, mantenimiento y seguros
Electricidad, agua, gas, Internet, además de los gastos de mantenimiento habitual y el seguro del hogar. En el caso de una segunda vivienda que se utiliza muy poco, estos gastos pueden ascender fácilmente a entre 3.000 y 8.000 € al año.
Impuesto sobre el Patrimonio
En el caso de los no residentes, el impuesto sobre el patrimonio español se aplica a los activos situados en España que superen determinados umbrales. Los tipos impositivos y las exenciones varían según la comunidad autónoma: Madrid ofrece una bonificación del 100 %, mientras que otras aplican tipos progresivos que van del 0,2 % al 3,5 %. Consulte a un asesor fiscal español antes de realizar la compra.