Copropiedad: la manera más fácil y accesible de tener tu casa de vacaciones.

Copropiedad: la manera más fácil y accesible de tener tu casa de vacaciones.
El concepto de la copropiedad ha ganado peso en los últimos años en España, aunque todavía son muchos quienes tienen dudas acerca de esta fórmula.
Efectivamente, la copropiedad de una casa es una solución cada vez más popular para aquellos que desean ser dueños de un espacio vacacional sin tener que asumir todos los gastos ni la carga de una vivienda completa.
Si tú también te preguntas qué es la copropiedad de una casa, y cómo puede hacer realidad tu sueño de tener una propiedad en tu destino vacacional por excelencia, en Vivla te lo contamos todo en este artículo.

La copropiedad de una casa es un modelo en el que varias personas comparten la propiedad de la vivienda, dividiendo tanto el coste inicial de compra como los gastos asociados a la propiedad, como mantenimiento, limpieza, seguros y reparaciones.
A cambio de esa parte de la propiedad, cada copropietario tiene derecho a disfrutar de la casa durante un número determinado de semanas al año, dependiendo de la proporción que haya adquirido.
Por eso, la copropiedad es la fórmula ideal para quienes desean tener una segunda residencia en un lugar soñado —como la playa, la montaña o una ciudad costera—, pero sin asumir todos los gastos de una compra tradicional.
En otras palabras, la copropiedad te da la oportunidad de ser propietario de un inmueble y disfrutar de él, sin las cargas ni el alto coste de una compra convencional.


El funcionamiento de la copropiedad de una casa es más sencillo de lo que parece.
Imagina que deseas tener una casa de vacaciones en destinos idílicos como Formentera, Menorca o Baqueira, pero no puedes permitirte el precio de compra íntegra.
Con la copropiedad, puedes acceder a una parte de esa propiedad, disfrutando de todos los beneficios sin tener que pagar por la totalidad de la casa.
- Compra de una parte de la propiedad: en lugar de comprar toda la casa, compras solo una proporción de la misma. Por ejemplo, puedes adquirir 1/8 de la propiedad, lo que te da derecho a disfrutar de la casa durante seis semanas al año.
- Sistema de reservas y calendario compartido: aunque la propiedad se comparte entre varios copropietarios, cada uno tiene derecho a reservar y disfrutar de la casa durante sus semanas correspondientes. El sistema de reservas es flexible y se organiza de manera que todos los copropietarios tengan acceso equitativo a las mejores fechas.
- Mantenimiento y gestión compartidos: una de las mayores ventajas de la copropiedad es que no tienes que encargarte del mantenimiento de la casa. Los gastos de mantenimiento, reparación y limpieza se comparten entre los copropietarios, lo que significa que no tendrás que preocuparte por cuestiones logísticas o imprevistos cuando no estés en la casa.
- Propiedad legal compartida y derechos de reventa: a diferencia de otros modelos de propiedad compartida, como los timeshares, donde no eres dueño de la propiedad, en la copropiedad eres propietario legal de una parte de la vivienda. Esto significa que tienes derechos de uso y, además, si algún día decides vender tu parte, puedes hacerlo.

El primer paso para comprar una copropiedad es elegir la propiedad que deseas adquirir. Puedes hacerlo a través de plataformas especializadas como Vivla, donde te ofrecemos propiedades en los mejores destinos vacacionales de España.
Una vez elegida la propiedad, decides la proporción de propiedad que deseas comprar, lo cual determinará cuántas semanas al año podrás disfrutar de la vivienda (por ejemplo, 1/8, como proponemos nosotros).
Después de elegir la propiedad y la proporción, el siguiente paso es firmar un contrato de copropiedad.
Este contrato detalla todos los aspectos del acuerdo, incluyendo el número de semanas que podrás disfrutar de la casa cada año, el sistema de reservas y cómo se gestionarán los gastos compartidos: mantenimiento, limpieza, reparaciones, seguros, etc.
Una vez que el contrato está firmado, se realiza el pago correspondiente por la parte de propiedad que has adquirido. A diferencia de la compra tradicional, no estás pagando el valor completo de la casa, sino solo la parte correspondiente a la proporción que tendrás como copropietario.
Después de realizar el pago y firmar el contrato, te conviertes oficialmente en copropietario de la vivienda. Esto significa que, además de tener derecho a disfrutar de la propiedad durante tus semanas asignadas, también compartes la responsabilidad de su mantenimiento y los gastos operativos.
Las empresas de copropiedad, como Vivla, nos encargamos de toda la gestión y mantenimiento de la casa, para que tú solo tengas que pensar en lo que más importa: disfrutar de tus vacaciones con los tuyos.
Es común confundirse entre los términos copropiedad y multipropiedad, ya que ambos implican compartir una propiedad. Pero en realidad son modelos muy diferentes, como vemos ahora.
La copropiedad implica que cada copropietario posee una parte de la propiedad. Eres dueño de una parte real y tangible del inmueble, y, por tanto, tienes la posibilidad de vender, transferir o heredar tu parte cuando desees.
En cambio, en el modelo de multipropiedad (o timeshare), lo que compras es un derecho de uso temporal durante ciertas semanas al año, pero no eres propietario de la propiedad en sí misma. El derecho de uso generalmente no se puede transferir, vender ni heredar, lo que lo convierte en una opción más limitada y sin la posibilidad de revalorización.
La copropiedad te da más flexibilidad y control sobre la propiedad, ya que eres copropietario y, como tal, puedes participar en decisiones importantes sobre ella, como reparaciones o mejoras, si así lo deseas.
Por otro lado, en la multipropiedad, el control y la toma de decisiones sobre la propiedad suelen estar en manos de la empresa que gestiona el sistema. Así, los propietarios solo tienen acceso a su tiempo asignado y no pueden hacer modificaciones ni intercambiar sus semanas con libertad.
En la copropiedad, todos los gastos asociados con la propiedad —mantenimiento, limpieza, impuestos, reparaciones— se comparten entre los copropietarios según la parte que poseen. Esto hace que los costes sean mucho más accesibles que si tuvieras que asumirlos por completo.
En el caso de la multipropiedad, aunque también compartes algunos gastos de mantenimiento y gestión, los costes de adquisición y las tarifas anuales no siempre están claramente definidos, y pueden incrementarse con el tiempo sin que los propietarios tengan mucha capacidad de negociación o control.
Ahora que ya sabes qué es una copropiedad, y que es la opción idónea para adquirir una segunda vivienda, solo te queda una cosa: hacerlo con Vivla.
En Vivla estamos especializados en ofrecer propiedades de lujo en los destinos más exclusivos de España, con el modelo de copropiedad.
Si siempre has soñado con tener una casa en Formentera, Menorca, Ibiza, Baqueira o la Costa del Sol, lugares en los que crear recuerdos con tu familia año tras año, con Vivla tienes la oportunidad de hacerlo realidad.
El sueño de tu vida te espera aquí, en una de nuestras casas de lujo en copropiedad.
