El mercado español de segundas residencias en 2026 mantiene una demanda sólida a pesar de los precios máximos. Según datos de CaixaBank Research y el INE, el sector de las viviendas vacacionales experimentó un aumento de precios de entre el 5 % y el 7 % aproximadamente durante 2025, liderando la subida los destinos más cotizados (Islas Baleares, Costa del Sol y Pirineos). Los precios en zonas como Mallorca o Ibiza oscilan entre los 4.000 y los 8.000 €/m² en las zonas de mayor demanda, y las villas completas de gama media tienen un precio inicial de entre 800.000 y 1.200.000 €.
Los tipos hipotecarios para segundas residencias se han estabilizado en torno al 3-3,5 % para los préstamos a tipo fijo, y los bancos exigen una entrada de entre el 28 % y el 32 % del precio de compra. Esto significa que, para financiar una villa de 1 200 000 €, se necesita una entrada de entre 336 000 € y 384 000 € solo para poder optar al préstamo. Para muchas familias, esa barrera es real y cada vez mayor.
El contexto: los precios se encuentran en máximos, pero la demanda no está cayendo. El turismo de lujo en España sigue siendo sólido, el teletrabajo continúa impulsando la demanda de segundas residencias funcionales y los compradores internacionales —especialmente británicos, alemanes y escandinavos— siguen activos. Para 2026, los analistas prevén un crecimiento más moderado (entre el 2 % y el 4 %), aunque sostenido en los destinos de lujo.

