Explore blog articles 3 de octubre de 2026 – vivla
Comprar casa en Cantabria: zonas de costa, precios y temporada real
Comprar casa en Cantabria compensa si la vas a usar más allá de agosto. Septiembre trae playas vacías y casi el mismo calor que el verano, y el otoño llena los Picos de Europa de color. A cambio, llueve. La costa occidental lo resume bien: entre Comillas y San Vicente de la Barquera hay pueblos con vida todo el año y playas largas con los Picos a la vista. Santander queda a menos de una hora.
¿Qué pueblo de la costa cántabra elegir?
Depende de cuánto vayas a usar la casa. San Vicente de la Barquera, Laredo y Castro Urdiales tienen vida todo el año. Comillas es la más cara. Noja vive del verano. La costa se recorre de oeste a este en poco más de una hora por la autovía.
San Vicente de la Barquera es puerto pesquero. Desde el puente de la Maza se ven los Picos de Europa, nevados en invierno. Oyambre y Merón, dos playas grandes, quedan al lado. En enero el pueblo sigue abierto. Allí vive gente todo el año, y se nota en el puerto y en los bares un lunes cualquiera.
Comillas es la villa de la arquitectura: el Capricho de Gaudí, el palacio de Sobrellano y, en lo alto, el antiguo edificio de la Universidad Pontificia. También es la más cara de la costa occidental.
En septiembre de 2026 el metro cuadrado rondaba en Comillas los 3.747 €, según idealista, frente a los 2.143 € de Santoña. Quien busca algo más tranquilo mira a Ruiloba o Valdáliga, a cinco minutos del mar.
Suances vive del veraneo familiar y del surf, con playas abiertas como la de Los Locos, y queda tan cerca de Santander y de Torrelavega que sirve a quien quiere playa sin alejarse de la ciudad. Santander es otra cosa. Es la capital, con El Sardinero dentro de la ciudad y servicios los doce meses. Al otro lado de la bahía están Somo y Loredo, a un trayecto en lancha. Arenales largos y olas en cualquier mes. Allí abunda más la casa con jardín que el piso.
Hacia el este empieza Trasmiera. Noja tiene playas llanas como Trengandín y Ris. Es pueblo de apartamento y en julio y agosto se llena. Laredo suma La Salvé y la Puebla Vieja, y su paseo mantiene el comercio abierto todo el año. Castro Urdiales cierra la costa antes del País Vasco, con la iglesia gótica de Santa María y el castillo asomados al puerto. Bilbao le queda más cerca que Santander.
¿Santander o un pueblo de costa?
Santander, si piensas usar la casa en invierno. Un pueblo, si tu año gira en torno a junio y septiembre.
En la ciudad hay restaurantes abiertos un martes de febrero, y el Mercado de la Esperanza abre por las mañanas de lunes a sábado. Lo habitual es comprar piso. Un piso en El Sardinero se cierra con llave al irse y espera tranquilo hasta la siguiente visita, con el aeropuerto a cinco kilómetros. En la costa el calendario cambia. Muchos pueblos de veraneo bajan la persiana en octubre y el bar de la plaza abre solo el fin de semana. A cambio, la casa suele tener jardín y a la playa se va andando. Ese paseo hasta la arena con la toalla al hombro, sin buscar aparcamiento, es lo que mucha gente quiere de una segunda casa.
Cómo es el año fuera de agosto
En la costa de Cantabria llueve, y no poco. Según los valores normales de AEMET, en Santander hay 124 días de lluvia al año, y noviembre es el mes más mojado.
Septiembre es el mejor mes y casi nadie lo aprovecha. Las máximas siguen por encima de los 22 °C, según AEMET, y, con los niños ya en el colegio, las playas de Oyambre o Merón se quedan para los que viven cerca. Junio se le parece. Octubre ya es otra estación. Hay días de playa y días de chubasquero, a veces en la misma semana, y los bosques cambian de color, sobre todo en Liébana. Conviene llevar botas.
El invierno en la costa es suave, con heladas contadas. Lo que falta en diciembre es luz. Las tardes se acortan pronto, y quien pasa allí el puente de la Constitución organiza el día alrededor de la mañana, con el paseo por la playa antes de comer y la casa cuando oscurece.
Todo esto vale para la orilla. Tierra adentro, en los valles con los Picos cerca, el invierno es bastante más frío.
Qué se hace un sábado de octubre
Casi todo cabe en una mañana desde la costa occidental de Cantabria.
Puedes empezar en Comillas, con el Capricho de Gaudí, uno de los pocos edificios del arquitecto fuera de Cataluña. Camino de Santander está Santillana del Mar. Allí se pasea entre casonas de piedra hasta la colegiata románica. A las afueras, el Museo de Altamira enseña la Neocueva, una réplica de la cueva original y de sus pinturas del Paleolítico. Si apetece montaña, hay que bajar hacia el sur. Pasado Potes, en la comarca de Liébana, el teleférico de Fuente Dé sube a la alta montaña de los Picos de Europa, un parque nacional que Cantabria comparte con Asturias y León. En octubre hay menos gente.
El surf no tiene temporada. Somo, Loredo y Liencres reciben olas todo el año, y en Suances y Oyambre hay escuelas abiertas en invierno, con alumnos de traje grueso.
La mesa es parte del plan. En Santoña la anchoa se compra en las propias conserveras del pueblo. Las rabas se piden en cualquier bar. Tierra adentro toca cocido montañés o, en Liébana, cocido lebaniego, con quesada o sobaos pasiegos de postre.
Noviembre trae fiesta. Potes celebra la Fiesta del Orujo, de interés turístico nacional, el segundo fin de semana del mes, que en 2026 cae del 13 al 15. En verano manda el Festival Internacional de Santander, que en agosto llena la ciudad de música y danza.
Cómo se llega a la casa
En coche, el RACE calcula unas cuatro horas y media desde Madrid. Ya en la costa, la A-8 lo recorre todo, y de Santander a Comillas hay menos de una hora. También hay tren directo entre Madrid y Santander. Si se viene en avión, el aeropuerto Seve Ballesteros-Santander está a cinco kilómetros de la ciudad.
Para Noja, Laredo o Castro Urdiales suele quedar más a mano el aeropuerto de Bilbao.
Desde el Reino Unido, Brittany Ferries une Portsmouth con Santander todo el año y atraca junto al centro, así que se puede llegar con el coche cargado de bicis y tablas para la primera temporada en la casa.
Las casas de VIVLA en Cantabria
VIVLA tiene siete casas en Cantabria, y las que indican ubicación están en la costa occidental, entre Comillas y San Vicente de la Barquera (fichas de VIVLA, 19/10/2026). Se compran en copropiedad, por participaciones de un octavo con seis semanas de uso al año. En octubre de 2026 hay dos con participaciones a la venta. Casa Luaña, en Sierra (Ruiloba), a cinco minutos de Comillas y de la playa de Luaña, tiene cinco dormitorios y piscina, y su 1/8 cuesta 175.000 €. Casa Labarces, a 15 minutos de Oyambre y de San Vicente, tiene cinco dormitorios y su 1/8 cuesta 215.000 €. Las otras cinco están agotadas y tienen lista de espera: Casa Abanillas, una cabaña de piedra del siglo XIX cerca de San Vicente; Casa Lábara, en Lamadrid (Valdáliga); Casa Oyambre, en Canales; Casa Solaz y Casa Numa, todas en la página de Cantabria.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena tener casa en Cantabria?
Sí, si la vas a usar fuera de agosto. Junio y septiembre traen buen tiempo con las playas medio vacías, y en otoño los Picos de Europa quedan a una hora. La contrapartida es la lluvia: AEMET cuenta 124 días al año en Santander. Para quien solo busca sol garantizado en julio, hay sitios más seguros.
¿Qué pueblo de la costa de Cantabria tiene vida en invierno?
Santander, claro. Entre los pueblos, San Vicente de la Barquera, Laredo y Castro Urdiales: en los tres vive gente todo el año, y el comercio del puerto o del paseo no depende del veraneo. Noja y buena parte de Trasmiera, en cambio, viven del apartamento de verano y en invierno se quedan muy tranquilos.
¿Cuál es la mejor época para ir a Cantabria?
Septiembre, con máximas por encima de los 22 °C en Santander, según AEMET, y playas casi vacías. Junio va justo detrás. Octubre es mes de montaña y bosque. Noviembre es el mes más húmedo, pero trae la Fiesta del Orujo de Potes.
¿Se puede comprar una casa en Cantabria en copropiedad?
Sí. VIVLA vende participaciones de un octavo de casas en la costa occidental, cada una con seis semanas de uso al año. En octubre de 2026 hay dos a la venta: Casa Luaña, en Ruiloba, a 175.000 € por 1/8, y Casa Labarces, a 215.000 € (fichas de VIVLA, 19/10/2026). Las otras cinco casas están agotadas y tienen lista de espera.
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